
Hola soy Amancio Calero. La idea Vida Nutrigenómica nació para inspirarte a tomar el control de tu salud.
La entrevista que te presento a continuación, realizada a Giulliana Gabaldoni, refuerza muchos de los principios que han transformado mi vida.
Su experiencia y conocimientos nos ofrecen herramientas prácticas para mejorar nuestra calidad de vida. Espero que te inspire tanto como a mí.
Siempre he creído que la mejor inversión que podemos hacer es en nosotros mismos, en nuestra salud y bienestar. Esta reflexión surge de una experiencia personal que cambió mi vida para siempre y que hoy me inspira a ayudar a otros a cuidar de sí mismos antes de que sea tarde.

Con tan solo 24 años, era una persona llena de energía. Mi vida giraba en torno al deporte: correr, escalar, jugar vóley playa... Siempre aceptaba cualquier reto físico que me permitiera sentirme libre y en armonía conmigo mismo.
Pero un día, todo cambió. Un dolor en la espalda se convirtió en el inicio de un camino inesperado. Tras varios exámenes médicos, me diagnosticaron una hernia discal en la vértebra L4. En ese momento, sentí que mi mundo se derrumbaba. Todo aquello que me apasionaba parecía quedar fuera de mi alcance.
Me enfrentaba a dos opciones: resignarme a una vida llena de calmantes y quizás someterme a una cirugía, o buscar alternativas. Fue una decisión difícil, cargada de miedo e incertidumbre.
Sin embargo, también estaba llena de esperanza y determinación, lo que me llevó a apostar por la segunda opción: buscar una solución alternativa y proactiva. Sabía que había algo más que podía hacer, pero necesitaba información y guía para encontrarlo.
Así comenzó mi recorrido por un mundo que hasta entonces desconocía: la medicina holística. Probé de todo: osteopatía, fisioterapia, acupuntura, terapia con imanes y meditación. Cada una de estas disciplinas me aportó algo único y valioso: herramientas para recuperar mi cuerpo, fortalecer mi mente y redescubrir mi propósito.
Fue en este proceso de exploración cuando descubrí la importancia de la salud celular y cómo pequeños cambios, como incorporar más alimentos naturales y hábitos conscientes, pueden activar mecanismos naturales en nuestro cuerpo.
Esto no solo ayuda a prevenir enfermedades, sino también a mejorar nuestro bienestar de manera tangible. Este conocimiento transformó mi perspectiva y me llevó a crear Vida Nutrigenómica.
Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a las personas que fueron clave en este proceso. Gracias a la dedicación de todos estos profesionales, no solo logré evitar el quirófano y los calmantes, sino que también recuperé mi bienestar físico y emocional:
Gracias a este camino, entendí que prevenir siempre será mejor que curar. Como dice el dicho:
'Un gramo de prevención vale más que un kilo de cura.'
Aprendí que la salud no es algo que podamos dar por sentado, requiere atención, cuidado y un compromiso constante.
Por eso, mi propósito con "Vida Nutrigenómica" es impactar la vida de al menos 1.000 familias, ayudándoles a reactivarse, a prevenir problemas de salud y a optar por una vida plena y saludable.
Hoy, quiero invitarte a reflexionar sobre tu propia salud. No esperes a que llegue un diagnóstico para actuar. Invierte en ti mismo, en tu bienestar, porque es la mejor decisión que puedes tomar.
Y para inspirarte aún más, te dejo con una entrevista a Giulliana, quien comparte su experiencia y valiosos consejos sobre cómo mejorar nuestra salud y bienestar.
Recuerda esto, nunca es tarde para empezar a cuidar de ti mismo, pero cuanto antes lo hagas, más disfrutarás del camino hacia una vida llena de energía y propósito.
¿Qué pequeño paso podrías dar hoy para invertir en tu bienestar y transformar tu futuro?
"Hoy me siento más confiado en mi salud, gracias a una medicina natural holística y al respaldo de una empresa seria y con visión.
Si quieres saber más sobre cómo puedo ayudarte, visita vidanutrigenomica.com o escríbeme para cualquier consulta."